Cortar las uñas a tu perro es parte de su cuidado, pero da respeto por miedo a hacerle daño. Con la técnica correcta es seguro y rápido.
Lo más importante: el «riego»
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Dentro de la uña hay una zona rosada con vaso sanguíneo y nervio, el riego. Si lo cortas, sangra y duele. En uñas claras se ve al trasluz; en las oscuras no, así que corta poco a poco.
Paso a paso
- Usa un cortaúñas para perros (de tijera o guillotina) bien afilado.
- Sujeta la patita con firmeza y suavidad, a buena luz.
- Corta solo la punta, en pequeños cortes, manteniéndote lejos del riego.
- En uñas oscuras, para cuando veas un puntito oscuro en el centro del corte: es la señal de que te acercas al riego.
- Prémiale al terminar para que asocie el momento con algo positivo.
Si sangra
Aplica polvo hemostático (o en su defecto, un poco de maicena) con presión suave. Suele parar enseguida.
Consejos para que no se estrese
Acostúmbralo desde cachorro a que le toques las patas, hazlo por sesiones cortas y no lo fuerces. Más en cuidados.
Preguntas frecuentes
¿Cada cuánto hay que cortarlas?
Cuando oigas que «repican» al andar sobre suelo duro, toca. Suele ser cada 3–4 semanas, según el desgaste.
¿Puedo usar un cortaúñas humano?
Mejor uno específico para perros: está diseñado para la forma de su uña y corta limpio, sin astillar.






